El estilo de liderazgo que funcionaba hace una década ya no alcanza. Las jerarquías rígidas y el control por presencia, están perdiendo terreno frente a equipos de TI que necesitan otra cosa. Hoy, liderar equipos de tecnología en 2026 significa manejar personas distribuidas en distintas ciudades, decisiones que involucran inteligencia artificial, y una rotación de talento que exige líderes dispuestos a evolucionar.