La inteligencia artificial ya hace parte del día a día de muchas empresas: asistentes virtuales que atienden clientes, modelos que proyectan ventas, herramientas que analizan documentos en segundos. A medida que la IA gana protagonismo, surge una pregunta natural en las juntas directivas: ¿cómo asegurar que la estamos usando de forma ordenada, segura y responsable?