Un profesional puede ser técnicamente excelente, pero si no se conecta con la forma de trabajar de tu equipo, el proyecto lo siente. Para medirlo, haz encuestas breves y periódicas al líder del proyecto y a los compañeros de trabajo: ¿colabora?, ¿comunica con claridad?, ¿participa en las reuniones clave? Es un indicador cualitativo, pero muy revelador.