Todo modelo tiene puntos que conviene evaluar antes de decidir. En el equipo interno, construirlo toma tiempo y presupuesto: contratar, capacitar y retener talento especializado no es sencillo, y el equipo puede terminar absorbido por lo operativo, con poco espacio para innovar. Además, si el conocimiento depende de pocas personas, la salida de alguna de ellas puede frenar los proyectos.