En la actualidad, las prioridades de los Directores de Finanzas se centran en optimizar los recursos y el presupuesto, gestionar los riesgos financieros y mejorar los flujos de caja. Adicional a eso, estos profesionales se hacen casi responsables de minimizar los riegos que puedan enfrentar las organizaciones debido a los riesgos volátiles del mercado y sus consecuencias en sus propios clientes.