Es una pregunta que muchos profesionales se hacen hoy, casi sin darse cuenta: ¿mi rol podría automatizarse por completo en el futuro? Esta reflexión no nace de la nada. La velocidad con la que la inteligencia artificial ha evolucionado en los últimos años ha hecho que tareas que antes parecían exclusivamente humanas (redactar, analizar datos, atender clientes o incluso programar) ya puedan ser ejecutadas, al menos parcialmente, por sistemas de IA.